Puerta de entrada a Alaska, llena de cultura
¡Lánzate a vivir aventuras increíbles en Fairbanks! En verano, el sol de medianoche te sorprenderá y las esquivas auroras boreales iluminarán el cielo nocturno. Desde esta ciudad, que es la puerta de entrada, puedes explorar el interior de Alaska o, si prefieres, quedarte y disfrutar de motos de nieve, rafting, esquí o trineos de perros en medio de impresionantes paisajes de tundra.
Entre sus impresionantes paisajes naturales encontrarás Hot Springs humeantes, tundra nevada y el pico más alto de América del Norte.
Puedes ir al Polo Norte, que está muy cerca, para conocer la Casa de Santa Claus, o si prefieres, aventúrate más al norte y pisa el Círculo Polar Ártico.
Brinda en un bar de hielo, sumérgete en la historia en el Museo del Norte de la Universidad de Alaska y pasea en tren por Pioneer Park.
Joyas de Fairbanks
El Alaska más auténtico
Mira la aurora boreal danzar en el cielo nocturno con sus colores brillantes.
Anímate a hacer senderismo y pescar a cualquier hora del día: en Fairbanks, disfrutarás de 70 días seguidos de luz durante los meses de verano.
Recorre los paisajes nevados de Alaska de una forma única, utilizando uno de sus transportes más tradicionales.
Diversión para todas las edades
Maravíllate con el pico más alto de América del Norte y avista majestuosos moose y osos grizzly en este querido paisaje.
A solo unos minutos al sur de Fairbanks, te espera la Casa de Santa Claus, donde podrás disfrutar de festividades navideñas y hasta acariciar renos.
Disfruta de entrada gratuita al parque temático histórico de Fairbanks, que incluye su zona de juegos y galería de arte.





